Las cotizaciones de control de polvo se parecen mucho entre sí en el papel. Un equipo, un caudal, un precio. La diferencia entre un sistema que funciona y uno que termina apagado en un rincón casi nunca está en la marca, sino en cómo se pensó la solución. Estas preguntas sirven para descubrir eso antes de firmar.
1. ¿Vino alguien a ver el proceso?
Un sistema de polvo se diseña para un lugar concreto: dónde se genera el polvo, cómo se mueve el aire, por dónde puede pasar un ducto. Una propuesta hecha solo con fotos o con un dato de caudal que usted mismo entregó puede servir para una primera idea de presupuesto, pero rara vez para comprar.
2. ¿De dónde sale el caudal que propone?
El caudal (m³/h) es el número que define todo el sistema. Pregunte cómo se calculó: por punto de captación, por tamaño de campana, por velocidad de captura. Si la respuesta es «es lo que se usa normalmente», falta trabajo.
3. ¿Cómo se va a captar el polvo en cada punto?
El colector no capta nada por sí solo. Lo que capta son las campanas, encerramientos o boquillas que van en cada fuente. Pida ver qué propone para cada una y a qué distancia queda de donde nace el polvo. La captación es donde más fallan los proyectos.
4. ¿Por qué este método y no otro?
Hay casos para extraer y filtrar, y casos donde conviene mojar o nebulizar. Un buen proveedor le explica por qué eligió uno, qué descartó y por qué. Si solo ofrece lo que vende, la respuesta va a ser siempre la misma. Sobre esto escribimos una guía aparte: mojar o extraer, cómo elegir.
5. ¿Qué filtro propone y cada cuánto hay que cambiarlo?
Mangas, cartuchos, el tipo de tela, si soporta la temperatura de su aire. Y la pregunta que más importa para el presupuesto anual: cuánto dura y cuánto cuesta reponerlo.
6. ¿Qué consume en operación?
Energía del ventilador, aire comprimido para la limpieza de filtros, agua si es un sistema húmedo. Pida estos consumos por escrito. Dos equipos con el mismo precio de compra pueden tener costos de operación muy distintos.
7. ¿Qué pasa con el polvo recolectado?
Todo ese polvo tiene que salir del equipo de alguna forma: tolva con válvula, maxisaco, tornillo de retorno al proceso. Si la descarga queda mal resuelta, alguien va a terminar vaciando el equipo a mano y llenándose de polvo.
8. ¿El polvo puede ser combustible y cómo lo considera?
Madera, harinas, azúcar, algunos metales en polvo fino. Si su polvo está en esa lista, el colector necesita protecciones específicas y el ventilador puede requerir certificación para atmósferas explosivas. Es mejor que lo pregunte usted a que nadie lo mencione.
9. ¿Qué incluye exactamente la oferta?
Equipo, ductos, campanas, montaje, conexión eléctrica, puesta en marcha, capacitación. Muchas comparaciones de precio se distorsionan porque una oferta trae todo y la otra solo el equipo puesto en bodega.
10. ¿Cómo se va a comprobar que funciona?
Acuerde cómo se va a verificar el resultado: medición de caudal en las campanas, velocidad de captura, presión del filtro. Un sistema entregado sin mediciones es un sistema que nadie sabe si cumple lo que prometía.
Una señal que conviene mirar
Más que las respuestas exactas, fíjese en si el proveedor hace preguntas. El que pregunta por su proceso, por los turnos, por la humedad o por el espacio está diseñando. El que solo pregunta por el presupuesto está vendiendo un equipo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas cotizaciones conviene pedir?
Dos o tres suelen bastar, siempre que todas partan de la misma información y cubran el mismo alcance. Si una incluye montaje y campanas y otra no, no se pueden comparar por precio.
¿Se puede partir con un sistema chico y crecer después?
Sí, si se planifica desde el inicio. El ducto principal y el colector se dimensionan pensando en los puntos futuros. Agregar puntos a un sistema que no lo consideró suele terminar con todos los puntos captando menos.
¿Qué información debo tener antes de pedir una cotización?
Qué polvo es, en qué procesos se genera, cuántos puntos hay y si trabajan al mismo tiempo, y dónde podría ir el equipo. Un croquis simple de la planta ayuda mucho.
Si quiere revisar su caso con estas preguntas sobre la mesa, puede conocer cómo abordamos los sistemas de supresión de polvo y la solución para polvo en suspensión.