Tener un sistema de control de polvo instalado no garantiza que el polvo esté controlado. Los filtros se colmatan, las campanas se mueven, aparecen procesos nuevos. La única forma de saberlo es mirar, medir y revisar el sistema con cierta frecuencia.
Señales que se pueden ver
- Polvo acumulado en vigas, cerchas y superficies altas. Si vuelve a aparecer pocos días después de limpiar, hay polvo en el ambiente.
- Haz de luz. Con una linterna potente o un rayo de sol entrando por una ventana, el polvo fino en el aire se hace visible. Es una prueba simple y muy reveladora.
- Nubes en puntos específicos. Traspasos, descargas o máquinas donde se ve salir polvo mientras trabajan.
- Polvo en la ropa y en las caras de quienes trabajan cerca de las fuentes al final del turno.
El problema de estas señales es que muestran sobre todo el polvo grueso. El más fino, que es el que se respira, casi no se ve. Por eso hace falta medir.
Qué se puede medir
Material particulado en el ambiente. Equipos de monitoreo miden la concentración de partículas en el aire, separadas por tamaño. El MP10 son partículas menores a 10 micrones, y el MP2,5, menores a 2,5. Sirve para ver tendencias y comparar zonas de la planta.
Exposición personal. Un higienista ubica un muestreador en el trabajador durante su jornada. Es la medición que mejor representa lo que respira una persona. La puede gestionar su organismo administrador o un laboratorio especializado.
Medir antes y después de un cambio es la mejor forma de saber si una inversión funcionó.
Cómo revisar el sistema de captación
Un sistema que funcionaba bien al instalarse puede perder rendimiento sin que nadie lo note. Estas revisiones ayudan a detectarlo:
- Velocidad en las campanas. Con un anemómetro se mide la velocidad del aire en la boca de cada campana y se compara con la de la puesta en marcha.
- Presión diferencial del filtro. Si sube y no baja después de la limpieza, los filtros están colmatados.
- Estado de ductos. Golpes, perforaciones o uniones sueltas por donde entra aire y se pierde succión. También ductos con polvo depositado.
- Compuertas. Que estén en la posición correcta. Una compuerta mal abierta puede dejar a otro punto sin aire.
- Campanas movidas. Es frecuente que con el tiempo la campana termine lejos de la fuente.
Lleve un registro
Anotar las mediciones con fecha permite ver cuándo empieza a bajar el rendimiento y actuar antes de que el polvo vuelva al ambiente. Una planilla simple con la velocidad en cada campana y la presión del filtro alcanza para partir.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto conviene revisar el sistema de captación?
La presión del filtro se puede mirar a diario o semanalmente. Las velocidades en campanas, cada algunos meses o cada vez que se cambia algo en el proceso. Lo importante es comparar contra los valores de la puesta en marcha.
¿Qué diferencia hay entre MP10 y MP2,5?
El tamaño de las partículas. El MP10 incluye todas las menores a 10 micrones y el MP2,5 solo las menores a 2,5, que son las que llegan más profundo en los pulmones.
¿Un sistema puede funcionar bien y aun así haber polvo en el ambiente?
Sí. Puede haber fuentes que no se consideraron, como la limpieza con escoba o aire comprimido, o procesos nuevos. Por eso conviene revisar de vez en cuando todas las fuentes, no solo las conectadas al sistema.
Si quiere revisar el rendimiento de su sistema actual, puede ver cómo trabajamos la solución para polvo en suspensión y los colectores de polvo.